Yanel Sánchez, el bioanalista convertido al arte

YANEL-SANCHEZ.-Foto--Adriana-Ribas

Yanel Sánchez, fotografía de Adriana Rivas.

Yanel Sánchez es un artista peculiar, se dedica al arte óptico pero también es bioanalista de profesión. Ahora se encuentra en Bogotá – Colombia presentando Esféricaen la galería El Gato.

En esta entrevista Yanel nos permite conocer lo más íntimo de su vida artística, sus influencias, su percepción del arte y esa mirada humana que todo amante de la belleza tiene.

Yanel, ¿te dedicas de lleno al arte o alternas tus actividades como bioanalista?

Actualmente, cien por ciento dedicado al arte. Me gradué en el 2009 como Bioanalista, y alternaba mis actividades con el arte pero no tenía mucho tiempo para ello, sin embargo, a medida que fui creciendo como artista necesitaba más espacio para crear, yo tenía tres horarios de trabajo como bioanalista, progresivamente fui dejándolos y, recientemente, dejé el último de mis trabajos para dedicarme de lleno al arte.

¿Ha sido difícil dejar todo por el arte?

Bueno, en realidad no, esta decisión se veía venir, de hecho mis amistades no me preguntaban por mi trabajo sino por mis obras y exposiciones; fue una decisión compleja y planeada con mi esposa y mi manager y no me arrepiento, estoy obteniendo muy buenos resultados de ello.


Hay decisiones difíciles, muy arriesgadas, pero estoy convencido que al arriesgarse se obtienen buenos resultados. El riesgo paga bien.

Debe ser duro intentar vivir del arte, ¿cierto?

Sí, como bioanalista podía pues solventar los gastos que el arte me demandaba, pero no dejé de ejercer sino hasta cuando ya empecé a vivir de mi arte, y eso es mucho más gratificante.

Yanel, ¿cómo es que un bioanalista se convierte en artista?

Pues, siempre me apasionó el arte, y yo tuve la fortuna de tener a mi madre, que hacía escultura en vidrio, y a mi tío, que es herrero, de quienes he aprendido mucho; al inicio hacía esculturas abstractas con metal, con las cuales he ganado algunos reconocimientos en exposiciones de mi propia facultad en la universidad. Posteriormente incursiono en el arte óptico, pues ya tenía experiencia en el manejo de herramientas digitales de cuando hacía trabajos de diseño para solventar mis estudios.

Nota de prensa en diario local de Caracas donde se hace mención al reconocimiento a Yanel Sánchez por su escultura Shine.

Nota de prensa en diario local de Caracas donde se hace reconocimiento a Yanel Sánchez por su escultura Shine.

¿Dónde tienes tu taller? Cuéntanos un poco de tus procesos de trabajo.

Sí, mi taller está en California Sur – Caracas, en una casa familiar; atrás, en el patio, allí tengo mis máquinas, mi computador, mi equipo de fotografía, mis proyectores; y próximamente también haré una expansión de mi taller e inauguraré uno en Costa Rica. El proceso es partir de aplicar técnicas de color, al principio era más consciente de lo que hacía, ahora ya es más natural el proceso, en el computador realizo la obra, lo que busco es lograr el efecto óptico y volumen aparente solamente con el color, luego lo llevo al soporte, en mi caso uso dos: el lienzo, donde hago las impresiones artísticas; y el vídeo.

¿Cuándo fue tu primera exposición internacional y cómo llegas a la galería El Gato de Bogotá?

Hace dos años, cuando fui a Barcelona a una exposición colectiva, eramos cinco artistas compartiendo un mismo espacio, había pintura, fotografía, ilustración; y luego en un concurso gané uno de los cinco lugares, lo que me permitió lograr un mayor reconocimiento, mismo que llegó a oídos del director de El Gato, y me hizo la invitación para que hiciera una exposición individual, porque me dijo que fue como amor a primera vista con mi obra, lo que para un artista es una oportunidad en un millón.

Yanel Sánchez y su madre y manager junto a la escultura Shine.

Yanel Sánchez y su madre y manager junto a la escultura Shine. Reconocimiento al puesto 17. Universidad Central de Venezuela, facultad de medicina. 2004. Material: Metal.

¿Cómo se define Yanel como artista?

Soy un artista óptico digital, alguien que busca la estética, que le interesa que la gente vea lo bonito, estoy convencido que mi trabajo da alegría y saca una sonrisa al que lo mira. Es realmente una pregunta compleja, aún tengo mucho por hacer.


El arte debe ser siempre independiente, convincente y bello.

Cuando estás inspirado, ¿cuántas obras logras realizar al mes?

No creo en la inspiración, para crear yo tengo básicamente dos parámetros: generar el efecto óptico y lograr el volumen aparente a través de los colores. Mensualmente hago cerca de diez piezas.

¿Es verdad que tu madre es tu manager?

Sí, sé que poco usual, yo me siento cómodo con ella como mi manager ya que conoce mi obra, sabe y tiene experiencia en el tema, así que cuando se jubiló el puesto le quedó bien.

¿Cuál ha sido la obra que más te ha gustado crear y cuál ha sido la primera que vendiste?

La obra que más me ha gustado hacer es Maternidad, a pesar de que yo suelo usar códigos para mis piezas, a esta sí le puse nombre, la hice para la fundación  El Arte al Rescate, que se encarga de recaudar fondos y difundir ideas en pro de los animales en situación de abandono. La primera obra que vendí fue una serie de imágenes sobre papel que me atreví a vender por Mercado Libre. La serie A, de la 001A a la 011A.

Maternidad, de Yanel Sánchez.

Si no crees en la inspiración, ¿qué te motiva a hacer arte?

Antes era la búsqueda de un beneficio personal (no económico), ahora es el hecho de que cualquier persona pueda admirar la obra y ver lo que yo percibo, que se desarrolle una relación entre la obra y el espectador y se genere una opinión o punto de vista. Creo que, como todo artista, está el deseo de poder trascender.

¿Tienes alguna anécdota?

Sí. Recuerdo una vez en que un niño iba por la calle con su madre, pasaron delante de una de mis obras y el niño volvió jalando de la mano a su mamá y le dijo: Mira mamá! se mueve, me gusta. La sensación de estar ahí viendo y escuchando cómo mi obra impresionó a un niño y su madre, fue realmente conmovedora. Hace unos meses estaba en una reunión, y conversando con los invitados uno de ellos me pregunta que a qué me dedico, yo le dije que soy artista y él me dijo: Ah no, yo hablo de un trabajo de verdad. (Risas) A mí me causó mucha gracia porque la gente suele pensar que el arte no es un trabajo y no tiene ni idea de todo lo que hay que aprender, hacer y sacrificar para lograr una obra.

¿Cómo escoges el código para cada obra?

Las letras se las asigno dependiendo del tiempo en que hayan aparecido. La Letra A fue de las primeras cosas que hice, la B lo segundo y así hasta la letra K, Esférica tiene el código B, que tienen una gran bidimensionalidad, yo les llamo mis esferas.

¿A qué artistas admiras?

Carlos Cruz Diez, Víctor Vasarely y Bridget Riley.

¿Recuerdas el primer dibujo que hiciste?

Sí, creo que fue cuando era niño y dibujaba carritos. (Risas).

¿En algún momento pensaste alcanzar la trascendencia que has logrado?

De ninguna manera, no pensé que lo lograría, ni siquiera creí pisar alguna galería en mi propio país, y estar ahora mostrando mi arte en otros países es algo que valoro mucho y no deja de sorprenderme.

Yanel, ¿Quién es tu mayor fan, tu madre o tu esposa?

Mi madre sin duda, ella al inicio se encargaba incluso de financiar algunas cosas, sabe mucho del tema. Mi esposa me apoya en todo, me da su punto de vista; y ellas juntas son mi soporte y mis críticas; al final son a quienes quiero agradar con mi obra.

¿Qué próximas exposiciones se vienen?

En junio de este año estaré en el Salón Junio Machala de Ecuador; casi al mismo tiempo, entre junio y julio de este año expondré, juntos a maestros del arte latinoamericano, en la galería de Guillermo Moreno, LGM, en Bogotá-Colombia. Y en mayo del 2015 inauguro una exposición en República Checa, en Praga, en Latin Art Gallery.

Y acá, para nuestro deleite visual, el artista nos comparte parte de su obra:

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